Esta es mi playlist para entender los gritos de esta nueva generación Z:
1. Generación Cloud Surfing: Todo está conectado. Todos estamos conectados. Todo es accesible. Todo debería ser transparente. En el mundo de la nube no se camina, no se nada, se surfea. Para surfear hay que aprender a ver venir la ola, antes de tenerla encima.
2. Generación Rapid Learning: No es suficiente con ser inteligente. Para ellos lo inteligente es lo rápido. Si algo es lento, es que alguien se equivocó en su diseño. Su unidad de tiempo son 10 segundos, lo que se tarda en leer un mensaje de Snapchat.
3. Postmaterialistas: Poseen cosas, muchas más cosas de las que necesitan porque son hijos de la abundancia. Nosotros somos la abundancia, los padres. Pero están saturados, no necesitan tanto. Por eso no son materialistas. No valoran lo material, para bien y para mal. Son la generación Car Sharing, no necesitan “tener” un coche. Son la generación Chicfy, no quieren acumular cosas en su armario, las venden, las compran y las vuelven a vender. Les aburre tener cosas, les estorban, les incomoda cuidar de algo que no es animado. Son la generación Mindfulness, del gym, del yoga, de la meditación, del voluntariado, del spa. Es fácil educar la espiritualidad latente, oculta, invisible que encierra esta generación postmaterialista.
4. Bájate del pedestal. En el mundo de la nube no hay pedestales, no hay sagrarios, no hay sacramentos, no hay jerarquías, no hay buenos y malos, no hay emisores y receptores, no hay misioneros y misionados. Si quieres algo, accede y ya lo tienes. No hace falta que lo bajes, siempre está en la nube. Aislar tu información, termina aislándote a ti. Acumular poder, aunque sea psicológico, místico, religioso, pedagógico no es cristiano. Ha vuelto el valor de la humildad, el liderazgo basado en la humildad.
5. Sound and colours: Necesitan sonidos y colores. Antes hacíamos 20 fotografías en todo el año, hoy día hacemos 40 fotos solo en una hora de una comida familiar. Esta generación necesita expresarse con mediaciones semióticas, no puede hacerlo con la inteligencia lingüística, necesita del vídeo, de la música, del color, de las manos, de los pies. Comprenderán que la generación Sound and Color se muere en el desierto de las aulas de las filas, de las letras, de los números, de las paredes desnudas, del silencio. Son leones encerrados en una jaula de canario.
6. Hiperconectados. La soledad es una plaga en el mundo occidental, fruto del fomento que hemos hecho del individualismo. Acabo de regresar de Chile y de Nicaragua. Necesitamos misioneros urgentes que nos rescaten al primer mundo de nuestra plaga de soledad y sinsentido. Cuida tus conexiones. A lo mejor eres millonario y no lo sabías. Las redes sociales solo una anécdota, para construir algún día un mundo hiperconectado por dentro. Así que cancela todas esas charlas que has programado para hablar de las redes sociales. Deletrea: “re-des-so-cia-les” ese concepto solo puede tener consecuencias positivas. Una suerte contar con una generación social.
7. Comunizar. Esta será la habilidad estrella del siglo XXI. En esto los cristianos somos expertos. Una comunidad puede surgir por una conversación en Twitter, pero nosotros proponemos algo más. El modelo pedagógico estrella para nosotros no es el cooperativo, no es suficiente, ni las inteligencias múltiples, ni el aprendizaje basado en problemas, ni las destrezas de pensamiento. El modelo estrella es desarrollar en los colegios un aprendizaje basado en la comunidad.
8. BigBigData: Si educas a tus alumnos en la simplicidad, el orden, las listas, la estabilidad, la memoria a corto plazo, la repetición, lo conocido… le obligas a sentarse en una silla de ruedas, en la que está más cómodo, porque solo tiene que dejarse llevar por ti, el maestro. Sin darte cuenta le estás convirtiendo en discapacitado para el mundo de la hipercomplejidad que vivimos. El curriculum de los Smal Data del siglo XX no sirve para el mundo de los Big Data del siglo XXI.
9. Lo real y lo virtual funcionan al revés. Para ellos lo real es lo que se produce en tiempo real. Todo lo demás es prehistórico, caduco, muerto, no estás a lo que hay que estar, estás distraido. No me contestes a twitter al día siguiente, no, ya han pasado 20 conversaciones. No me contestes a whatsapp a las 2 horas. Ya no me interesa, es más, ya no existe, se ha convertido en virtual.
10. Influencers. No hay afluencia sin influencia. Por eso las iglesias están vacías. Influyes si eres alguien, si eres distinto, raro, espontáneo, libre, arriesgado, extravagante, original, atrevido, Mario Vaquerizo. El liderazgo es la gran asignatura aprender a vivir en el mundo de la incertidumbre. El mundo se dividirá entre los que no soporten la incertidumbre y los que sí. Los primeros buscarán la seguridad por encima de todas las cosas. Preferirán situaciones de semiesclavitud antes que arriesgarse a buscar la libertad. Preferirán aguantar un salario de 800 euros, una jornada laboral tarifa plana, un jefe tóxico…
Los segundos, los alumnos educados para la incertidumbre, tendrán muchas cartas que jugar. Si quieren, podrán ser funcionarios o trabajar en entornos de sobreprotección. Pero también podrán optar por arriesgarse y salir de la cueva del dragón, o por inventarse el mundo en el que quiere trabajar y vivir, o tomar primero una opción, luego otra, y luego otra. Los primeros no tendrán opción.
La dignidad no está anclada en ningún ancla, está anclada en la libertad, en la ausencia de ancla. La dignidad es sinónimo de tener capacidad de elección. Pueden elegir mal, pero solo por haber podido elegir, ya son libres.



